miércoles, 13 de abril de 2011

Iglesia de Tay Minh (centro de la religión Cao-Daismo) - VIETNAM


Tal y como os dije, después de los túneles de TUNELES DE CU CHI salimos dirección a la iglesia de Tay Minh (centro de la religión Cao-Daismo), por el camino nos topamos con una vuelta ciclista que nos paró un poco pero fue otra experiencia nueva en el viaje. Cuando llegamos a la iglesia se estaba preparando todo y pudimos entrar sin problemas, os digo esto ya que si llegáis allí a las 12:00 no veréis nada porque a esa hora empieza la ceremonia y no se puede ni entrar ni andar por las calles donde está el templo. Una vez en el interior es espectacular, los colores y las imágenes de allí dentro, El ojo divino que todo lo ve preside el enorme el altar. Veintiocho columnas con dragones incrustados, representando las veintiocho manifestaciones de Buda, se extienden en el interior de una inmensa nave. Las ventanas enormes de los templos, están blasonadas todas con el ojo, intentando que la luz del sol sea silenciada. La figura de Lao Tze se junta con la de Buda Sakyamoni y la de Confucio con la etapa de Jesús Cristo en el frontón sobre el altar. Podréis ver todo desde arriba ya que se puede subir a unos balcones para observarlo mejor. La gente que va saliendo tienen mucho colorido, los hombres van de rojo,amarillo y azul y las mujeres de blanco. Es un lugar maravilloso y que se sale de lo común, NO OS LO PODEIS PERDER.
Después de aquí nos fuimos a comer a un restaurante local, la verdad que no comimos muy bien pero bueno, cuando finalizamos salimos destino de vuelta a Ho Chi Minh, a la llegada no cogió un atasco impresionante, nunca había visto tanta cantidad de motos y entre ellas algún coche, vamos un caos. Llegamos al hotel para descansar y darnos un baño en la piscina antes de cenar.
Para la cena fuimos al restaurante El Pacharán, restaurante español en el cual nos trataron de lujo, vino, tortilla española, paella, jamón, croquetas, etc…… Ya sé que mucha gente dirá que para comer eso lo come en casa, pero os aseguro que se echa de menos y esa noche nos lo pasamos genial.
Después subimos a la terraza del Caravelle a tomar unas copas y para la cama.
Publicar un comentario