viernes, 17 de junio de 2011

Cuarta entrega sobre 10 lugares impresionantes para nadar - BAJO EL SOL DE MEDIA NOCHE

Aunque nos imaginemos que es imposible para un ser humano nadar en aguas semicongeladas, en el norte de Europa esta práctica es cultural. Por allá, la gente olvida que la temperatura de sus lagos o playas se sitúa justo sobre los cero grados y no duda en lanzarse al agua. Dicen que esta práctica fortalece la mente, el corazón y embellece la piel. Es por eso que a un lado de los saunas escandinavos casi siempre encontrarás una piscina a temperatura ambiente o una ducha con agua fría. Pero es verdad que el cambio de temperaturas entre el calor sofocante del sauna y el agua casi congelada es una práctica que pocas personas disfrutan.
De origen finlandés, la temperatura de un sauna oscila entre los 80 y 100 grados Celsius, a esta temperatura, la circulación sanguínea se reactiva y es un excelente medio para relajarse. Una vez aclimatado, para refrescarse nada mejor que un chapuzón en el agua fría a la luz del sol de media noche. Sí, durante el verano, a ciertas latitudes el sol nunca desaparece en el horizonte, creando una luz particular. Para agregar originalidad al baño helado, si tienes suerte, y el paisaje despejado, podrás disfrutar de uno de los más bellos espectáculos naturales: las auroras boreales. Para terminar la experiencia, puedes alojarte en el Hotel de Hielo en el norte de Suecia, o en el Castillo de Nieve de Finlandia.
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