lunes, 30 de septiembre de 2013

Un Recorrido Nocturno por La Casa de la Pedrera



La Casa Milà, cariñosamente apodada por los barceloneses como La Pedrera por sus formas similares a las de una cantera, es uno de los edificios más emblemáticos de la capital catalana, obra del Modernismo que imperó en la ciudad durante los primeros años del s. XX. Creada entre 1906 y 1912 por obra y gracia de Gaudí, es una de las obras de su etapa naturalista, muy elogiada por la innovación y ruptura que supuso con respecto al clásico estilo modernista de la época. De residencia familiar ha pasado a ser un centro cultural de gestión privada que ofrece una de las mejores programaciones de la ciudad. Dentro de sus actividades, La Pedrera ofrece visitas guiadas, siendo su visita nocturna la más especial de todas. Durante este original recorrido, el visitante podrá conocer todos los secretos que se esconden en el interior del edificio y recorrerá las principales estancias de la casa.

Sala de exposiciones


Situada en la planta principal, aquí es donde se exponen las continuas muestras programadas. Aunque de la decoración original poco permanece (la familia Milá la reformó tras la muerte de Gaudí), todavía se pueden ver algunos vestigios en las ornamentadas columnas de piedra y en los cielos rasos.










El piso

Dividido en dos viviendas, aquí se puede comprobar cómo vivía una familia burguesa de principios del s. XX, ya que se conserva la ubicación original de cada estancia y se ha restaurado utilizando elementos decorativos de la época, tales como muebles, puertas, textiles y equipamiento doméstico.




Espai Gaudí

El desván esconde los secretos de la forma de entender la arquitectura de Gaudí, con una exposición que muestra su vida y su obra. Este espacio está formado por nada menos que doscientos setenta arcos y originalmente se utilizaba como lavandería de la casa.









La azotea


Sin duda, el elemento más espectacular de la fachada de la casa es su azotea. Sus ondulantes barandillas de piedra, las cajas de escalera, las torres de ventilación y sus chimeneas fueron pensadas para que armonizaran con el resto de la construcción, una de las razones por las que es uno de los edificios más destacados del s. XX. Esta mágica visita nocturna puede completarse con una cena en el modernista café del entresuelo, basada en las bondades de la gastronomía catalana. El precio de la entrada es de 30 euros o de 49 euros con cena y puede adquirirse en la web de La Pedrera. Y para dormir, puedes reservar habitación en uno de los hoteles Travelodge, un alojamiento céntrico y económico en Barcelona.
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